MEXICO.- Tras varios años de constantes amenazas, 19 adultos y 11
niños fueron expulsados de su pequeña comunidad en Jalisco. Estas
personas debieron abandonar sus tierras por el simple hecho de ser
cristianos.
El origen de la étnia Huichol es incierto. Asentados en el pacífico
mexicano, son una de las pocas tribus en Norteamérica que aún viven tal y
como lo hacían en tiempos pre-colombinos.
Ellos practican una espiritualidad tradicional que incluye el consumo
ritual del peyote, un cactus que posee efectos alucinógenos.
De ésta forma ellos afirman poder comunicarse con sus antepasados.
Tras varios intentos misioneros, el evangelio entró a ésta Tuxpan de
Bolaños en 2003. Desde entonces, José de la Cruz y su familia afirmaron
su fe en Jesucristo. Sin embargo, en 2008 la intolerancia hacia los
cristianos comenzó.
“La primera vez que nos citaron, nos dijeron que si íbamos a regresar
a nuestros usos y costumbres; que los pensáramos y nos dieron tres
meses para pensarlo”, dice el pastor José de la Cruz.
En esa ocasión la Convención Bautista de Guadalajara en coordinación
con la de Estados Unidos, lograron detener la expulsión por medios
legales.
En 2012, un nuevo liderazgo se levantó en la región y volvió a
intentar expulsar a todo aquel que hubiera cambiado su religión. Tal y
como lo explica el abogado defensor del caso, Isaí Torres.
En pocos años, el Cristianismo creció y se requirió de atención
externa y la preparación de un pastor. Así lo cuenta el misionero Arturo
Rivadeneira. “Cuando llegué aquí, el hermano que ahora es pastor en
este lugar, sintió el llamado siendo huichol y ahora le predica a su
gente en Huichol. Tenía dos cuartitos de 3×2. Hoy gracias a Dios tenemos
una nave de 150 mts donde los hermanos están teniendo ya sus cultos”,
relata Rivadeneira.
Con el florecer de una nueva fe, las tradiciones ancestrales se
vieron cuestionadas. “Aquí el hombre por lo regular no trabaja, tienen
varias mujeres; las mujeres son las que van y trabajan por él. La
bigamia aquí es algo natural; tanto en el hombre como en la mujer. Al
cambiar éstas cosas que en Dios no es permitido, pues no ha sido fácil. A
Dios gracias con el grupo cristiano, tenemos ya matrimonios civiles”,
indica Rivadeneira.
Con apoyo de las iglesias extranjeras se construyeron baños, duchas,
purificaron agua y abrieron una panadería en el pueblo. La comunidad
recibió esto con agrado. Pero estos cambios significaron una amenaza
para el liderazgo local.
El 26 de enero de 2016, 18 adultos y 11 niños -todos cristianos- fueron expulsados del pueblo.
Con la intervención del gobierno de Jalisco, los expulsados fueron
trasladados al auditorio municipal de la ciudad de Bolaños. Días después
se instalaron en los patios de las oficinas humanitarias del gobierno,
donde están siendo atendidos por convenciones bautistas de México y
Estados Unidos, como lo cuenta el pastor Omar Rodríguez.
Fuente: Noticia Cristiana

Comentarios
Publicar un comentario