Claude Cyubahiro de Ruanda, creció hasta los 11 años con su abuela
creyendo que era su madre. Al fallecer su abuela, se fue a vivir con su
madre biológica y Claude crecería pensando que la pareja de su madre era
su verdadero padre. Años después se enteró de la verdad y su madre no
tuvo más opción que contarle todo cuanto sabía.
“Saber todo esto fue un duro golpe para mí. Entré en un periodo de
depresión; quería incluso suicidarme. ¡Perdí toda la esperanza que
tenía! Me odiaba a mí mismo”, dijo Claude. Pero un día, la palabra que
Dios había fundamentado en su corazón desde niño, lo volvió de sus malos
caminos. “Sabía que Dios me amaba y que Él no me rechazaba, que me
quería y que eligió que naciera de ese modo para que Él pudiera
proclamar su gloria a través de mí”.
Entonces descubrió que Dios lo salvó para salvar vidas a través de la
medicina. “Decidí que quería ser médico para salvar vidas, para detener
el aborto donde pueda”, agregó Claude. Su madre piensa de él ahora que
es una bendición, y cada que puede le recita el Salmo 118, 22-23: "La
piedra que desecharon los edificadores ha venido a ser cabeza del
ángulo. De parte de Jehová es esto, y es cosa maravillosa a nuestros
ojos”.

Comentarios
Publicar un comentario