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No te des por vencido

Lectura: Juan 1: 45-46

Al parecer en el quinto día, luego de hacerle el llamado a Felipe de “Sígueme”, Jesús inicia su regreso a Galilea.  La razón por la cual Jesús regresa es que Él va a asistir a una boda en el vecino pueblo de Caná (Juan 2:1-2).  Caná está a solamente 6 millas (9 km) al noroeste de Nazaret.

Juan 1:46 nos dice que Felipe era del pequeño pueblo pesquero de Betsaida, al igual que Andrés y Pedro.  Quizá Juan da esta información porque al dirigirse a Caná el grupo pasa por Betsaida, que estaba de camino.  El grupo eventualmente llega a Caná.

Parece que cuando llegan a Caná para la boda, Felipe va a buscar a su amigo Natanael.  Juan más tarde va a revelarnos que Natanael era ciertamente del pueblo de Caná (ver Juan 21:2).  Felipe trata de explicarle a Natanael que han encontrado al Mesías lo mejor que puede, así como Andrés lo hizo con su hermano Simón.  Felipe le dice: “Hemos encontrado a Jesús de Nazareth, el hijo de José, aquel de quien escribió Moisés en la ley, y de quien escribieron los profetas.”  Esta declaración dada por Felipe nos muestra que ha habido una conversación previa entre él y Jesús.  Han hablado de quién es Jesús y Felipe ha aceptado la afirmación de Él como Mesías.
Natanael de ninguna manera está convencido y dice: “¡De Nazaret! —Replicó Natanael—. ¿Acaso de allí puede salir algo bueno?”  Esta declaración nos da quizá un pequeño vistazo de lo que la gente comúnmente pensaba del pequeño pueblo de Nazaret.  Parece que Natanael no estaba esperando que el Mesías viniera de un pueblo tan humilde.  Recuerda que Nazaret era un pueblo de aproximadamente 400 personas a la sombra de Séforis.
Felipe no está dispuesto a aceptar un “no” por respuesta, así que desafía a su amigo Natanael al decirle posiblemente: “ven y ve”.  Convence al menos a su amigo de oír lo que Jesús tenía que decir.  No te des por vencido tan pronto con tus amigos, desafíalos seriamente a que den una mirada a Jesús.  Acá Felipe nos modela el importante rol que tenemos con las vidas de nuestros amigos.  Hemos sido puestos estratégicamente por Dios para llevarles a nuestras amistades las noticias de que Jesús es el Mesías.
  1. Invita hoy a un amigo al “Ven y Ve” y comparte con él o ella quién es Jesús.
  1. ¿Qué pierdes con compartir el evangelio con alguien? Lo qué te pueden decir es: NO, y probablemente tendrás otras oportunidades. Ora a Dios, para qué Él habrá el corazón y el entendimiento de tus amigos(as), así como lo hizo con Lidia (Hechos 16:14).
Jesús: de Nazaret.  “Felipe buscó a Natanael y le dijo: Hemos encontrado a Jesús de Nazaret, el hijo de José, aquel de quien escribió Moisés en la ley, y de quien escribieron los profetas.” –Juan 1:45

Fuente: Mi Devocional

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