MEXICO.- Dos evangélicos firmaron un acuerdo esta semana con la
supervisión de funcionarios de Chichiltepec, en el estado mexicano de
Hidalgo, para garantizar el regreso a sus hogares con garantías de
respetarse su libertad religiosa, informa Christian Solidarity Worldwide
(CSW).
Casto Hernández Hernández, de 31 años, y su primo Juan Plácido
Hernández Hernández, de 26 años, ambos miembros de la Iglesia
Pentecostal Unida de México, fueron desalojados por la fuerza en marzo
de 2015, después de negarse a renunciar a su fe protestante.
Fueron encarcelados por los funcionarios del pueblo de Chichiltepec
el 12 de marzo. Mientras estaba en prisión, fueron presionados para
renunciarán a ser evangélicos. Cuando se negaron a hacerlo después de 30
horas, fueron liberados y les dijeron que tenían 18 horas para
abandonar la comunidad.
Christian Solidarity Worldwide (CSW), acompañando a la entidad por la
libertad religiosa mexicana Impulso 18, se reunió con los dos hombres
en abril de 2015 y, posteriormente, garantizó su representación legal
con los abogados afiliados a Impulso 18.
Las audiencias iniciales con la Comisión Estatal de Derechos Humanos (
CEDH) se centraron en demostrar la intolerancia religiosa instigada por
el delegado del pueblo, Jesús Domínguez Hernández.
Se presentaron pruebas incluyendo una fotografía que muestra a los
dos hombres detenidos y un vídeo de 40 minutos de la asamblea en la que
Casto Hernández Hernández fue presionado a renunciar a su fe.
Un representante local de la Comisión Estatal de Derechos Humanos
también dio testimonio para apoyar Casto y el caso de Juan Plácido. A
pesar de la admisión abierta a principios de audiencias por Domínguez
Hernández a la CEDH que había intentado obligar a los hombres a cambiar
sus creencias religiosas, el caso se prolongó durante casi un año,
después de que el Ministerio Público cancelase las audiencias en varias
ocasiones.
La semana pasada se llegó a un acuerdo “sin precedentes” en la
región, según las ONG locales. El director de Impulso 18 Jorge Galindo
dijo estar “muy satisfecho” por el resultado.
“Las autoridades del pueblo llegaron a la audiencia para luchar, pero
cuando se dieron cuenta de que sólo estaban a un paso de ir a la
cárcel, cambiaron su posición. Esperamos que este caso siente un
precedente en México y contribuya a un cambio general en la cultura, en
la que se ha aplicado correctamente la ley y la libertad religiosa para
todos, tal como está protegida en nuestra Constitución y en los diversos
tratados internacionales de los que México es parte”.
Las violaciones a libertad religiosa son habituales en el estado de
Hidalgo, donde los líderes locales a menudo intentan forzar a los
evangélicos a practicar la religión mayoritaria, el catolicismo.

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