En agosto del año pasado, un juez de Asella, rechazó la acusación de
cultos ilegales realizados por cristianos en secreto y ordenó que la
fianza que ya habían pagado sea devuelta a ellos. Pero, una nueva
denuncia fue hecha y la policía allanó el lugar, donde habían alrededor
de 40 nuevos cristianos recién bautizados.
"Sus papeles fueron confiscados y ahí contenían información acerca de
la iglesia, esto causa preocupación en otros cristianos, ya que ahora la
policía los investigaría todos. El líder mostró todos los documentos
que prueban que la iglesia es legal y cumple con la ley", dijo uno de
los analistas de persecución.
A pesar de ello, las autoridades mantuvieron a los cristianos presos
durante dos días y luego fueron trasladados a una prisión con otros 168
prisioneros en un espacio relativamente pequeño. La policía tenía siete
días para investigar el caso y se otorgaron siete más, a través de una
audiencia en el tribunal.
La buena noticia es que nuevamente el juez denegó la solicitud de
prórroga y puso en libertad a los cristianos, declarando que no había
pruebas suficientes contra ellos. Ahora los fieles oran constantemente
por las autoridades y agradecen al Señor por esta liberación.
Fuente: Impacto Evangelistico

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