Lectura: Juan 2: 1-4
Jesús estaba regresando a Galilea para una boda que iba a ser llevada
a cabo en el pueblo de Caná. Este pueblo se encuentra a unas nueve
millas (14km) de su hogar en Nazaret. Juan nos dice que la boda se
celebró “al tercer día”. Quizá fue al tercer día que Jesús
llegó a Caná, y talvez pasó los dos días anteriores con sus nuevos
seguidores en la casa de Natanael. O puede ser que al tercer día se
refiere al hecho que a los judíos les gusta casarse en el tercer día de
la semana. Esto se debe, a que en el tercer día de la creación Dios
dijo dos veces “era bueno” (ver Génesis 1: 9-13). Algunos
judíos creen que el tercer día es un día de doble bendición y es un gran
día para casarse. ¿Qué crees?
Es muy posible que esta boda sea de algún “familiar terrenal o
político” de Jesús. María al parecer juega un rol decisivo, de alguna
manera ella está alerta que el vino se ha acabado. Ella está preocupada
por la familia quienes han calculado mal la cantidad necesaria de vino
para la celebración.
El enfoque en Juan 2 no era sobre cuál día de la semana o de quien
era la boda, si esa información hubiera sido crucial Dios nos la hubiera
dicho. Nuevamente el enfoque está en JESÚS en la señal que va a ser
dada y la gloria que Él va a revelar. Una cosa que sabemos por seguro,
es que esta boda no era de Jesús. Esto Jesús lo deja muy claro cuando
le dice a María: “Mujer, ¿eso qué tiene que ver conmigo? Todavía no ha llegado mi hora.”
Algunos han leído la respuesta de Jesús a María, y piensan que parece
que Jesús estaba enojado con María por molestarlo o que está siendo
irrespetuoso con su madre. Esto no puede estar más lejos de la
realidad.
María no recibe las palabras de Jesús como si no fuera a ayudarla.
De hecho, parece lo opuesto. Luego que Jesús le dice a María: “Todavía no ha llegado mi hora”.
María les dice a los sirvientes que hagan lo que Jesús les pida. Jesús
le dijo a María que estaba dispuesto a ayudar, aunque esta no fuera su
boda. Talvez Jesús estaba usando un poco de humor con María o una leve
aclaración. Podemos estar seguros que Jesús siempre estuvo lleno de
gozo, fue respetuoso, cortes y era un hijo obediente. Quizás algunos de
los pocos lugares donde encontramos una fuerte corrección sean la
limpieza del templo y en algunos sus encuentros con los falsos “líderes
religiosos” de su pueblo.
- Toma unos minutos hoy para reflexionar en el carácter de Jesús.
- El carácter servicial del Señor nos debe hacer reflexionar con respecto al impacto que pueden tener en otros nuestros actos de servicio desinteresados.
SL/ME
Jesús: Mi Hora. “Mujer, ¿eso qué tiene que ver conmigo? —Respondió Jesús—. Todavía no ha llegado mi hora.” –Juan 2:4

Comentarios
Publicar un comentario