ESPAÑA.- En una entrevista con el diario español, el arquero
costarricense, Keylor Navas, dijo firmemente que su éxito se debe a su
fe en Dios. La vida de Navas se define en 28 años de sacrificio por
conseguir ser un gran futbolista y superar todos los problemas de un
chico humilde, nacido en el sitio más inesperado para ser el guardameta
estelar del Real Madrid.
San Isidro es un área de gente trabajadora. Allí, Keylor y su
hermano Keylin se sintieron abandonados por su padre cuando eran niños.
Su madre (profesora), su abuelo Juan Gamboa, que le llevó a los
entrenamientos en la escuela futbolística Adefip de Pérez Celedón, y su
abuela Elizabeth Guzmán fueron los referentes en su vida. Le inculcaron
la fe en Dios como apoyo moral para conseguir todo por medio del
trabajo.
«Toda su vida ha sido un trabajo muy duro para llegar hasta el Real
Madrid», afirma Ricardo Cabañas, su representante. «Su esfuerzo para
triunfar ha sido constante. En el Levante fue suplente durante dos años
(del 2011 al 2013) solo porque otro portero (Munua) había llegado antes
que él al club». La marcha de Munúa le permitió destacar en el club
levantino y ser elegido el mejor «arquero» del Mundial de Brasil.
Y llegar al Real Madrid.
Una lesión lo llevó a buscar de Dios
Pero las cosas más importantes de su vida habían comenzado antes, en
2008, cuando ya era el guardameta titular del Saprissa costarricense,
después de haber sido rechazado por los técnicos durante su niñez por
ser bajito. Aquel año sufrió una lesión de rodilla. Se recuperó. Y
acudió a la congregación evangélica de la ciudad de Santa Ana para dar
gracias por superar el trance.
Iba los lunes y los martes. Allí conoció a la famosa Andrea Salas y
su hija Daniela. La modelo buscaba encontrarse a sí misma después de
años de portadas eróticas y amores de televisión y revista. Navas quedó
prendado de ella y la conquistó por medio de Daniela. Se ganó a la hija y
llegó al corazón de su madre. Su relación supuso un cambio radical en
la vida de la modelo. Dejó esa profesión y se casó con Keylor. Se dedicó
a asesorarle y se especializó en diseño de páginas web.
Seguirá orando aunque lo insulten
La congregación Theos fue fundamental en sus vidas. Por eso vemos al
arquero orar de rodillas antes de cada partido. «Muchos me insultan
cuando me ven de rodillas, me dicen que Dios no existe, pero yo seguiré
orando en cada estadio», afirma Navas.
Keylor recuerda que desde niño pensó en el Madrid: «Mi sueño era jugar en este equipo. Lo he cumplido».
Paco Buyo, estandarte histórico de la portería madridista, habla muy claro: «Es una lástima que fuera suplente la temporada pasada. Fue el mejor guardameta en el Mundial y es un portero a la altura del Real Madrid. Tiene una fantástica velocidad de reacción. Se adelanta a los acontecimientos, un dato clave. Y juega muy bien con los pies. No tenía dudas de que era el hombre que necesitábamos».
Paco Buyo, estandarte histórico de la portería madridista, habla muy claro: «Es una lástima que fuera suplente la temporada pasada. Fue el mejor guardameta en el Mundial y es un portero a la altura del Real Madrid. Tiene una fantástica velocidad de reacción. Se adelanta a los acontecimientos, un dato clave. Y juega muy bien con los pies. No tenía dudas de que era el hombre que necesitábamos».
Fuente: Noticias Cristianas

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