MÉXICO, DF. En una decisión inédita e histórica, la primera sala de
la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) validó el uso “lúdico”
de la marihuana, su siembra y consumo para consumo personal, sin incluir
su comercio, suministro o distribución.
En sesión privada, los ministros se pronunciaron a favor del dictamen
de Arturo Zaldívar que amparó a cuatro personas para que la Comisión
Federal para la Protección de Riesgos Sanitarios (Cofepris) les conceda
el permiso para producir y consumir la hierba.
Más tarde la resolución fue confirmada en sesión pública.
La sentencia, declara la inconstitucionalidad de los artículos 235,
237, 245, 247 y 248 de la Ley General de Salud, en las porciones que
establecen una prohibición para que la Secretaría de Salud emita
autorizaciones “para la realización de los actos relacionados con el
consumo personal con fines recreativos (sembrar, cultivar, cosechar,
preparar, poseer, transportar) exclusivamente el estupefaciente cannabis
(su resina, preparados y semillas) y el psicotrópico THC que en
conjunto son conocidos como marihuana.
La resolución “en ningún caso supone la autorización para realizar
actos de comercio, suministro o cualquier otro que se refiere a la
enajenación y/o distribución de las sustancias aludidas”.
Evangélicos y católicos en contra
José de Jesús Aguilar, director de radio y televisión del Arzobispado
de México, indicó que lo determinado por los ministros fue un “mal
paso” que puede “abrir la caja de Pandora” en cuanto al aumento de
adicciones, pues dijo que “está comprobado que la marihuana es una
sustancia de inicio para otras drogas más fuertes”.
Arturo Farela Gutiérrez, presidente de la Confraternidad Nacional de
Iglesias Cristianas Evangélicas (Confraternice) indicó que lo resuelto
por la corte va “en perjuicio de la sociedad” y por lo tanto “lo
lamento”. Expuso que aunque la Confraternice es respetuosa de las
determinaciones legales destacó que existen otras prioridades y apuntó
que una determinación de ese nivel debió llevarse “a un debate nacional”
o incluso a un “referendo”.
El obispo de San Cristóbal de las Casas, Felipe Arizmendi Esquivel,
refirió que autorizar a las personas a que “legalmente se droguen, es
condenarlos a compensaciones esclavizantes de por vida” y precisó que
tal parece que “ninguno de los ministros de la corte ha sufrido los
efectos de esta droga en una persona cercana”.
El arzobispo de Monterrey Rogelio Cabrera López expuso que a los
ministros “les toca permitir y a nosotros recibir y atender a las
probables víctimas de las adicciones. Dijo que se vive en una sociedad
permisiva en la cual pareciera que la libertad es lo que debe prevalecer
en todos los aspectos.
Fuente: Noticias Cristianas

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