1 Timoteo 4.15 “Ocúpate
en estas cosas; permanece en ellas, para que tu aprovechamiento sea manifiesto
a todos”
Así
como las personas son atraídas por el calor y el encanto del fuego de una
chimenea, los no creyentes serán atraídos a los cristianos apasionados por
Jesús. El Señor quiere que sus seguidores sean “una ciudad asentada sobre
un monte” y la “luz del mundo”, brillando con intensidad en
medio de las tinieblas con el amor y el mensaje de Cristo (Mateo 5.14, 15; 28.19).
Pero,
como vimos ayer, es posible que nuestro “fuego” se enfríe, lo cual
afecta nuestro testimonio. Si llega a sucederle esto, ejecute los pasos siguientes, para
reavivar la llama de su amor por el Señor:
1. Dese cuenta de dónde está: ¿Es su andar con Dios menos
ferviente que antes?
2. Recuerde lo que fue una vez; piense en cómo era su vida
cuando tenía celo por el Señor.
3. Reconozca
su alejamiento.
4. Pídale a Dios que le hable, y lea su Palabra con interés.
5. Dedique
tiempo para orar cada día.
6. No
pida solo las cosas que usted quiere, sino exprese al Padre celestial su deseo
de conocerle en verdad.
7. Pídale
al Espíritu Santo que le ayude a reenfocar su atención.
8. Piense
en lo que puede ser su vida si Jesús está en el centro, y después no deseará
otra cosa que no sea lo mejor que Dios nos ofrece.
El
apóstol Pablo instruyó a Timoteo en cuanto a cómo vivir de manera que le agrade
al Padre. Luego le recordó que se “entregara de lleno” a estas
cosas. Nosotros, también, debemos saturar nuestra mente con los
preceptos del Señor. Él desea que usted tenga una fe entusiasta, y utilizará su
fervor para atraer a otros a Él, y al mismo tiempo para bendecirle a usted. (De
Encontacto.org)

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