IRAK.- El mundo observa impasible las masacres cometidas por los
terroristas del Estado Islámico (EI) desde que comenzaron una guerra
civil que se extendió en Irak y Siria durante casi tres años.
Crucifixiones y decapitaciones han sido divulgadas, personas han sido
quemadas vivas y ejecutados a sangre fría, pero la barbarie parece no
tener límite. Las acciones de la coalición liderada por Estados Unidos
no logran debilitar significativamente las fuerzas yihadistas.
Por el contrario, su sed de sangre se ha esparcido por diversos
países a través de simpatizantes que quieren ver el mundo gobernado por
las reglas del Corán
Ahora surge la noticia de que EI, hizo explotar un bebé durante una
misión de entrenamiento realizada en Irak. La denuncia fue hecha por
Sadiq al-Husseini, jefe del comité de seguridad de la provincia de
Diyala, en Irak.
“La organización amarró y explotó al niño a través de un control
remoto a distancia en frente de decenas de rebeldes”, dice al-Husseini.
“A ellos no les importa los valores humanos más básicos”.
La explosión del bebé fue parte de un entrenamiento sobre cómo fabricar bombas y detonarlas de forma remota.
El niño sacrificado era hijo de un hombre que había
sido ejecutado por matar a militantes del Estado Islámico. La barbarie
se produjo en uno de los campos de entrenamiento cerca de Sharqat, al
noreste de Salahuddin.
Según los datos publicados por las Naciones Unidas el pasado lunes
(13), cerca de 15 mil civiles han muerto y 30 mil han resultado heridos
en Irak desde que comenzó la guerra en 2014.
Sin embargo, un informe sobre la protección de los civiles en los
conflictos armados de Irak dice que son “al menos 44.136 víctimas
civiles, entre ellos 14. 947 muertos”. Centenas de combatientes del
Estado Islámico murieron en el mismo período, pero no hay estadísticas
oficiales, según ha informado la Jihad Watch.
Fuente: Noticia Cristiana

Comentarios
Publicar un comentario