OREGÓN, EE. UU.- Desde hace algunos meses comenzaron a circular en
internet imágenes y algunos pocos testimonios de un descubrimiento
misterioso en medio del bosque de Damascus, en Oregón, una propiedad en
cuyo interior se asientan varias estatuas de dioses del antiguo Egipto y
cuya entrada está resguardada por una enorme reja que a cada lado tiene
un león y en su dintel un escudo custodiado también por dos bestias
rampantes.
En Reddit, Facebook y otras redes sociales y sitios web, las personas
hablan del lugar con énfasis en el secreto que lo rodea, como si se
tratara de un recinto o incluso un templo en donde se practicaba un
culto voluntariamente oculto a los ojos de las mayorías.
Por los símbolos que podían observarse desde el exterior ―las
efigies, algunas pirámides y otros motivos de dicha iconografía― se dijo
que el sitio llevaba por nombre “Oculus Anubis”, “El ojo de Anubis”,
por lo cual estaría dedicado al conocido dios cabeza de chacal del
panteón egipcio, señor de la muerte, guardián del inframundo.
Entre quienes tomaron fotografías y dieron aviso del hallazgo hubo
algunos que aseguraron sentirse vigilados y seguidos después de hacer
público su testimonio.
Algunas hipótesis sugieren que se trata de un
templo en donde se practican cultos de tipo satánico e incluso algunos
asocian el lugar con la secta Heaven’s Gate, famosa porque a mediados de
los 90 coordinó el suicidio masivo de 39 personas durante el paso del
cometa Hale–Bopp.
Otra hipótesis es que aunque privada es la propiedad, no es escenario de
ningún tipo de rito religioso sino únicamente el capricho de un hombre,
el “doctor Neal”, para quien el imaginario egipcio ha sido una
constante a lo largo de su vida: su familia es de origen egipcio e
irlandés, él mismo viajó al país de Isis y Ra cuando tenía 17 años y, en
general, esa cultura ha estado presente de diversas maneras en su
formación vital.

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