“Consideraría el suicidio asistido solo si padeciese un gran dolor,
si sintiese que no tengo nada más que aportar o si fuese una carga para
aquellos que me rodean”, destacó Hawking en una entrevista que emitirá
íntegra la BBC el próximo 15 de junio y algunos de cuyos extractos
adelantó la prensa.
Hawking, se vale de una silla de ruedas pues padece una enfermedad
degenerativa, dijo que “mantener con vida a alguien en contra de su
voluntad es una indignidad”.
A pesar de su valoración sobre el suicidio asistido, Hawking, autor
del libro “Breve historia del tiempo”, puntualizó que le molestaría
morir antes de descubrir y divulgar más misterios del universo.
Hawking, que el pasado enero cumplió 73 años, afirmó también que no
siente dolor, pero sí aclaró que en ocasiones no está cómodo ya que no
tiene la capacidad física para modificar su posición.
Además, el físico británico, que se comunica con un sintetizador de
voz, reveló en dicha entrevista que a veces siente episodios de soledad
ya que la gente tiene miedo a mantener una conversación con él o no
tienen paciencia para esperar a que escriba su respuesta.
“Me resulta difícil hablar con gente que no conozco”, reconoció
Hawking que fue diagnosticado en 1964 con una enfermedad degenerativa, a
pesar de lo cual desarrolló una brillante carrera como físico y
divulgador científico.
Preguntado por las cosas que más echa de menos de su vida antes de
ser diagnosticado de la enfermedad degenerativa que padece, el físico
dijo que “le gustaría poder nadar de nuevo”.
“Cuando mis hijos eran pequeños también echaba de menos no poder jugar con ellos”, agregó Hawking.
El físico de Cambridge se apuntó al debate sobre el suicidio asistido
en el 2013 con una de sus frases para la posteridad -“No permitimos que
los animales sufran, ¿por qué lo permitimos con los humanos?”- pero
nunca hasta ahora se había pronunciado de una modo tan personal sobre el
asunto que divide profundamente a la sociedad británica.

Comentarios
Publicar un comentario