Nosotros no hemos recibido el espíritu del
mundo, sino el Espíritu que viene de Dios, para que entendamos las
cosas que Dios en su bondad nos ha dado. 1 Corintios 2: 12
Por: Pastora Montserrat Bogaert, Octubre 1, 2014
Cristo, antes de ascender
al Cielo, nos prometió que nos dejaría al Espíritu Santo, para que no
estuviéramos más solos. Y Él se encargaría de revelarnos la verdad que
permanece oculta, pero a aquellos que tienen hambre y están dispuestos a
hacer lo que ella demande.
El pensar que lo sabemos todo, que más nada hay que aprender o
conocer, nos limita y detiene el crecimiento que nos da el conocer por
medio de la palabra revelada los misterios del Reino. Y son misterios
porque permanecen ocultos, sin que hayan sido mostrados, pero es
asombroso ver cómo, sabiendo que existen, no nos interesemos por
conocerlos y tener el privilegio de ser parte de ellos.No podemos ser conformistas, porque estas verdades cambiarán vida, familia, iglesia etc. Por eso, busquemos desesperadamente la presencia del Espíritu Santo e invitémoslo a caminar juntos. Entonces empezaremos a ver cosas que nunca hemos visto, porque Él nos hará entender las cosas que Dios por amor nos ha dado.

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