Santiago 1.2-4, 12 “Hermanos míos, tened por
sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas, 3 sabiendo que
la prueba de vuestra fe produce paciencia. 4 Mas tenga la
paciencia su obra completa, para que seáis perfectos y cabales, sin que os
falte cosa alguna. Bienaventurado el varón que soporta la tentación; porque
cuando haya resistido la prueba, recibirá la corona de vida, que Dios ha
prometido a los que le aman. “
“…Tened por sumo gozo
cuando os halléis en diversas pruebas”. Con estas palabras Santiago está
presentando una perspectiva divina, no una humana. Hay algunos beneficios
sorprendentes en el sufrimiento que no son fáciles de discernir.
Primero que todo, necesitamos entender que estos versículos
no nos están diciendo que nos sintamos felices por nuestro sufrimiento, sino
más bien que nos regocijemos por las bendiciones que acompañan al sufrimiento.
La palabra “tened” es un término contable que significa
“evaluar”. Cuando vemos las dificultades desde la perspectiva de
Dios y les damos el valor correcto, podemos regocijarnos por el resultado
beneficioso, incluso mientras experimentemos sufrimientos. Humanamente hablando,
las pruebas duelen; pero desde la perspectiva del Señor, ayudan.
La única manera de tener gozo en las pruebas es entender lo
que Dios quiere que traigan. No importa cuál sea el origen de la dificultad,
sabemos que el Señor quiere utilizarla para probar nuestra fe y, por tanto,
producir paciencia y madurez espiritual. Quienes desean ser transformados a la
imagen de Cristo, pueden regocijarse por los muchos beneficios que acompañan al
sufrimiento.
¿Y usted? ¿Su anhelo de conocer al Señor y de ser
transformado por Él es mayor que su temor al sufrimiento? Ninguno de nosotros
quiere experimentar dolor, pero ya que es una realidad inevitable en este mundo
caído, ¿por qué no responder de una manera que produzca beneficios eternos? No
desaprovechemos nuestro sufrimiento. (De Encontacto.org)

Comentarios
Publicar un comentario