Leer | Lucas 22.31-34
18 de septiembre de 2014
¿Ha experimentado usted alguna vez una situación aparentemente
imposible de soportar? Años más tarde, ¿se dio cuenta de cómo le
preparó la prueba para lo que vendría después?
La Biblia nos dice que el Señor, algunas veces, permitirá que seamos
“zarandeados” para un mayor servicio. En otras palabras, puede dar
permiso a Satanás para que toque un aspecto de nuestra vida. Dios lo
hace para fortalecer nuestra fe y para transformarnos en testigos más
poderosos para Él.
En el pasaje de hoy del Evangelio de Lucas, Jesús explica este
proceso a Pedro: “Satanás ha pedido zarandearlos a ustedes como si
fueran trigo. Pero yo he orado por ti, para que no falle tu fe. Y tú,
cuando te hayas vuelto a mí, fortalece a tus hermanos” (Lc 22.31, 32 NVI).
Cristo sabía lo que iba a suceder en los días siguientes —moriría en
la cruz, resucitaría, y luego ascendería al cielo. Esperaba que Pedro
fuera el líder de sus discípulos, y que hiciera grandes cosas para el
reino. Pero Pedro no estaba preparado.
Por tanto, el Señor permitió que Satanás “zarandeara” a Pedro. Al
hacer esto, Dios separaba el “trigo” de la “paja” —los aspectos piadosos
de la vida del discípulo, de los pecaminosos. Al final, Pedro se
volvió más fuerte por la experiencia, pasó a tener un papel clave en la
extensión del evangelio después de la resurrección de Cristo, y al
final murió por su fe valiente.
Si Dios no hubiera permitido ese tiempo de zarandeo, Pedro no habría
estado preparado para las cosas que vendrían. Al reflexionar en cuanto a
su vida, ¿cómo le ha preparado Dios para los tiempos difíciles? (encontacto.org)

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