Están a tiempo para entregar su vida a Cristo, cuando El venga por su iglesia no habrá tiempo para nadie, porque la ira de Dios vendrá a los que se queden. El Dios a que servimos es un Dios real, no un muñequito, no servimos a imágenes, muñecos, ni ninguna otra cosa parecida. Le servimos a un Dios VIVO!
Arrepiéntete de corazón, no tienes que humillarte ante hombre porque dice su Palabra: Así ha dicho Jehová: Maldito el varón que confía en el hombre, y pone carne por su brazo, y su corazón se aparta de Jehová. (Jeremías 17:5). Así qué rindete, humillate, postrate a los pies de Cristo, que es el Único que puede liberarte, sanarte y salvar tu alma para vida eterna.
Tu tienes la decisión para donde quieres ir, con el diablo o con Cristo, sólo tu decides, pero te recomiendo que elijas a Cristo, porque yo soy un testimonio de lo que Cristo ha hecho en mi vida y en la de mi familia.
!Dios te Bendiga!
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